FABRICACIÓN DE LA PIEL







El cuero en bruto, tras ser obtenido del animal en la operación comunmente conocida como "desuello" en los mataderos correspondientes, es convenientemente estandarizado en rangos de peso y calidades por los almacenes recolectores, quienes posteriormente lo suministrarán a las tenerías en estado fresco o salado.






La tenería lo someterá posteriormente en primer lugar a los procesos técnicamente conocidos como ribera, que comprenden las etapas de remojo, pelambre, calero, desencalado, rendido y piquel, y posteriormente al proceso de curtido, que determinará en buena medida las características de partida del artículo a fabricar. El cuero así obtenido puede a su vez ser dividido transversalmente para la obtención de la subcapa o "serraje" bien en este estado o en un estado anterior conocido como estado "tripa".

Nuestra empresa, en su política de mejora medioambuental continua, trabaja los cueros o serrajes desde el estado curtido, evitando así un nivel de efluentes o vertidos superior al de otras tenerías cuyos procesos productivos comprenden todos los anteriormente descritos.









Una vez recepcionado el cuero o serraje en este estado, nuestro personal lo clasifica por espesor, tamaño, calidad, etc, siempre en base a los criterios determinados por el artículo final a fabricar, garantizando siempre unos stocks mínimos de seguridad que permitan responder con agilidad a una puesta rápida en producción para un servicio óptimo a nuestros clientes.








Tras la operación mecánica de rebajado de la piel o serraje al espesor final requerido, se somete a cada lote de fabricación a los procesos húmedos, en los fulones correspondientes, de recurtido, engrase y tintura, que determinarán gran parte de las características del artículo deseado. Estos procesos son fundamentalmente procesos químicos y muy reactivos con la especial naturaleza de la piel.










A continuación, y tras el conveniente reposo o aplilado del lote completo se somete la piel o serraje a los procesos mecánicos de escurrido y secado, donde la piel finalmente adquiere una humedad estable y cercana al 14-16%, que permitirá posteriormente ser tratada para su acabado final.





Una vez ablandada, la piel o serraje pasa al comúnmente conocido como estado en “crust”, donde ya puede ser empezada a ser sometida a muchas y muy diferentes operaciones de acabado mediante la aplicación de muchos y diversos productos químicos específicos de acabado, a través de la correspondiente maquinaría y las necesarias operaciones mecánicas de ablandado, batanado, planchado, abrillantado, etc.
Estas diferentes operaciones de acabado proporcionarán de manera definitiva a nuestros artículos las propiedades finales de textura, brillo, graneado, color, etc, que nuestros clientes necesitan.
Posteriormente, cada lote de producción es sometido a las operaciones de recorte, clasificado y control final, siempre de acuerdo con las especificaciones necesarias de cada artículo, preparándolo de manera adecuada para su entrega final a nuestros clientes.













Español